La judoca venezolana Anriquelis Barrios podría no seguir compitiendo por motivos económicos

82
judoca
EFE/ Alberto Estévez

La judoca venezolana Anriquelis Barrios no sabe si podrá, por motivos económicos, seguir en la competición de judo.

Barrios debutó este martes en los Juegos Olímpicos en Tokio, Japón. Llegó a disputarse la medalla de bronce, que finalmente cayó en manos de la canadiense Catherine Beachemin-Pinard.

«He perdido una medalla histórica para Venezuela», lamentó la judoca luego de alejarse de la victoria por un waza-ari de su rival canadiense.

La venezolana, plata en los Juegos Panamericanos de Lima en 2019, combatió con elegancia en la casa de las artes marciales de Tokio, el Nippon Budokan, derribando a sus rivales del Comité Olímpico Ruso, Cuba y Polonia.

No pudo con la campeona olímpica de Río, la eslovena Tina Trstenjak, que la mandó a repesca contra Canadá para optar al bronce, un combate que acabó con su sueño olímpico de obtener una medalla en judo para su país.

Barrios cerró la jornada con tres victorias y dos derrotas, consagrando la mejor participación de un judoca venezolano en los Juegos Olímpicos.

«El error fue mío y acepto mi derrota. En este tipo de competiciones no se pueden permitir errores», valoró de su actuación.

Barrios, con precaria ayuda

El periodista deportivo Juan José Sayago contó en Twitter que la venezolana estudia en la Universidad de Tokai y vive en esa ciudad con una escasa beca de la Federación Venezolana de Judo.

“La beca alcanza para muy poco, apoyo del ministerio: nada. En medio de la pandemia Japón decidió ‘esconder’ a sus atletas y Anriquelis se quedó entrenando con hombres y escapando algunos gimnasios para hacer preparación física”, dijo.

Una semana y media antes de Tokio 2020, agregó, la judoca se lesionó la pierna derecha producto de un movimiento que le hizo un atleta de Moldovia en un entrenamiento. Así, con ese dolor, compitió y casi se lleva un bronce.

“Incluso, un día entrenando en un patio con unas ligas estuvo a punto de perder un ojo. Ya que la liga se rompió y le dio en la cara. Todo esto mientras andaba por el mundo ganando medallas de Grand Slam y de Grand Prix. No tenía para un médico. Insisto, apoyo cero”, afirmó el periodista.

“Hoy estuvo muy cerca de conseguir el logro más grande del judo venezolano. Solo un movimiento se lo quitó. Sin embargo, ha inscrito su nombre como una de las más grandes para Venezuela. Anriquelis es corazón puro, es honestidad, trabajo limpio y un judo hermoso. Quizá fue la ultima vez que la vieron en un tatami. No es fácil vivir en Japón sin apoyo, sin poder percibir la ayuda que necesitas para progresar en un deporte que exige demasiado. Es una muchacha joven, pero que tiene sus propias necesidades y el deporte en Venezuela”, agregó.

Sayago rechazó las precarias condiciones en las que son asistidos los atletas venezolanos.

Fuente: El Nacional

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí